En una medida importante para reforzar la resiliencia frente a las calamidades naturales, la Comisión Europea anunció un paquete financiero integral que supera los 1.000 millones de euros del Fondo de Solidaridad de la UE (FSUE) para ayudar a varias naciones europeas devastadas por graves inundaciones en 2023. Los fondos están destinados a ayudar a Italia, Eslovenia, Austria, Grecia y Francia en sus esfuerzos de recuperación tras una serie de inundaciones destructivas que causaron estragos en estos países el año pasado.

Italia recibirá la mayor parte de la ayuda, con un total combinado de 446,6 millones de euros destinados a las regiones de Emilia-Romaña y Toscana, que se vieron especialmente afectadas. Le sigue Eslovenia, con una asignación de 428,4 millones de euros, destinada a hacer frente a los grandes daños causados por las inundaciones de agosto. El paquete también incluye 101,5 millones de euros para Grecia y 46,7 millones de euros para Francia, con el fin de ayudar a su recuperación tras las inundaciones y a la rehabilitación de las infraestructuras.
Austria también se beneficiará, ya que se destinarán 5,2 millones de euros a apoyar las labores de limpieza y restauración tras las inundaciones. Esta ayuda financiera forma parte del compromiso más amplio de la UE de apoyar a los Estados miembros en tiempos de crisis, garantizando una recuperación rápida y eficaz de los efectos de los grandes desastres naturales. Elisa Ferreira, comisaria de Cohesión y Reformas , destacó el papel del FSUE como mecanismo fundamental de solidaridad y apoyo dentro de la UE.
Destacó que el fondo no solo facilita la recuperación inmediata, sino que también contribuye a la resiliencia a largo plazo frente a los crecientes desafíos que plantea el cambio climático. Desde su creación en 2002, el Fondo de Solidaridad de la UE se ha activado para más de 130 situaciones, incluidas emergencias tanto naturales como sanitarias, y ha desembolsado más de 8.600 millones de euros en ayuda a las regiones afectadas en toda Europa.
